Es triste perderse a uno mismo, pero más triste es perder hasta las ganas de hablar...
Siempre necesito un lugar donde decir toda esa basura que hay en mi cabeza, todo eso con lo que no te quiero aburrir, ni avergonzarme delante de ti...
jueves, 4 de noviembre de 2010
“Este animal que gruñe con eñe de uña/ Es por completo intraducible./ Perdería la ferocidad de su voz/ Y la elocuencia de sus garras/ En cualquier lengua extranjera.”
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